Todos los papás e hijos que pilotaron un Fórmula 1 a lo largo de la historia
'De casta le viene al galgo' es una frase más que recurrente para referirnos a las sagas familiares que han poblado a lo largo de los años los circuitos de F1.
Para muchos es sorprendente el número de pilotos que hay en la Fórmula 1 cuyos padres fueron los que le abrieron el camino para sentarse en un monoplaza. Sin ir más lejos, el vigente campeón de la competición y favorito para 2023, Max Verstappen, está dónde está gracias a la ayuda de su padre Jos, un piloto que obtuvo resultados bastante mediocres en los 90.
La presencia de los progenitores ayuda cuando se trata de atraer patrocinadores y de tener contactos en las altas instancias, aunque tiene un efecto contraproducente porque el apellido trae consigo altas expectativas en la afición, comparativas y una alta presión para cualquiera que se siente en el Fórmula 1.
El caso habitual es que el padre sea el que tenga mejores resultados que su sucesor aunque, como Verstappen nos está demostrando, eso del 'enchufismo' quizá no esté muy extendido en una Fórmula 1 que devora a todo aquel que no dé el nivel. Es verdad, sin embargo, que pilotos 'hijos de' que no merecían subir a un monoplaza lo hicieron por un corto plazo. A continuación repasamos todos los casos que han dado en la historia de la Fórmula 1:
Michael Schumacher y Mick Schumacher
El mejor de todos los tiempos y uno de los peores pilotos de la parrilla. Michael ganó siete Mundiales y fue una superestrella durante dos décadas, su hijo Mick ha batido récords de costes por chocar constantemente el Haas esta última temporada, quedándose sin contrato de cara a 2023.
Un claro caso de que el hijo no está a la altura del papá, aunque todavía le quedan muchos años por delante a Mick para enmendarse.
Graham Hill y Damon Hill
El primero consiguió dos Mundiales y la triple corona como piloto ganando la Indy 500, las 24 horas de Le Mans y el Gran Premio de Mónaco. Murió en un trágico accidente de avión en 1975.
Su hijo Damon llegó a la Fórmula 1 con 31 años -edad en la que muchos estaban retirados- para ganar el campeonato de 1996 a la edad de 36 con un Williams en uno de los hechos más insólitos que se recuerdan.
Gilles Villeneuve y Jacques Villeneuve
Se puede decir que el hijo superó al padre porque Gilles nunca fue campeón -fue subcampeón en 1979-, aunque murió prematuramente en carrera en 1982.
Jacques apareció en la Fórmula 1 ganando en 1997 con el mejor coche de la parrilla, pero luego tuvo una carrera deportiva de lo más discreta no volviendo a ganar ningún campeonato relevante. Su padre tiene el circuito del Gran Premio de Canadá a su nombre, algo que Jacques probablemente nunca poseerá.
Nelson Piquet y Nelson Piquet Jr
El papá fue tricampeón de Fórmula 1 en los años 80, aunque su carácter poco amigable hizo que su compatriota Ayrton Senna fuese mucho más querido en Brasil. El hijo Nelsinho fue compañero de Fernando Alonso en Renault durante dos temporadas y fue echado del equipo en 2009 tras cosechar 10 carreras seguidas sin puntuar.
El joven rajó de lo lindo diciendo que era mucho mejor piloto de lo que pensaban y en cierta medida salvó su honor en 2015, siendo campeón en la edición inaugural de la Fórmula E.
Keke Rosberg y Nico Rosberg
Dos oportunistas de manual. El papá ganó el Mundial más barato de la historia en 1982 obteniendo la victoria en una única carrera en toda la temporada. El bueno de Keke se aprovechó de la transición entre los Lauda y Piquet a los Senna y Prost para llevarse el triunfo.
Su hijo Nico se llevó el título de 2016 tras saber aprovecharse de los errores de un Lewis Hamilton, que perdió una sangría de puntos en la primera parte de la temporada y que luego fue incapaz de recuperarlos. El alemán se retiró inmediatamente después de ser campeón sin dar opción de réplica a su compañero.
Jos Verstappen y Max Verstappen
El papá estuvo 10 años en la Fórmula 1 siendo una calamidad como demuestra que puntuó en siete de 106 carreras, pero era un relaciones públicas excelente. Hizo los contactos necesarios para montar a su hijo Max en un Fórmula 1 con apenas 17 años y el niño hizo su trabajo.
Se salió en Toro Rosso para apenas en un año y medio subir a Red Bull y hacer historia. Mad Max ya suma dos títulos mundiales y 35 victorias a la corta edad de 25 años.
Jan Magnussen y Kevin Magnussen
El papá tuvo una breve etapa de tres temporadas en la Fórmula 1, hasta que se dio cuenta de que lo suyo es la resistencia, teniendo uno de los palmarés más impresionantes de ese mundillo con cuatro triunfos en las 24 horas de Le Mans.
Kevin, actual piloto de Haas, ha tenido una carrera que ha ido de más a menos después de que en su carrera de debut en 2014 obtuviese la segunda posición y 140 carreras después no haya conseguido volver a un podio de Fórmula 1.